Vacaciones en Brasil con belleza “all inclusive”.

Brasil es un país muy grande, no solamente por el territorio que abarca sino que también por su belleza natural, sus playas paradisíacas, sus aguas termales y volcanes extintos, su cultura, sus carnavales, su historia. Todo su territorio es digno de pasar la totalidad de las vacaciones para descansar luego de un arduo año de trabajo, aunque parezca una picardía estar dentro del país sin experimentar todo lo que este hermoso lugar tiene para ofrecer.

En el momento de viajar y de investigar por paquetes a Brasil, más allá de los pasajes aéreos baratos y los hoteles con servicio all inclusive es importante tener en cuenta que se está presenciando un territorio histórico, con una belleza comparable a los destinos más deseados de Europa.
Uno de los lugares más bellos de todo el territorio se encuentra en Olinda, una ciudad rodeada de colinas que habla en sus colores y en sus construcciones de la época colonial que supo formar los primeros asentamientos de la zona y que hasta el día de hoy conserva su arquitectura. Siendo un referente histórico de las pintorescas construcciones coloniales en toda Latinoamérica de manera que fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Adentrándose en el vasto territorio del país pueden encontrarse muchas más maravillas, paisajes que al verlos difícilmente parecen haber podido ser imaginados. Uno de los tantos ejemplos del Brasil alejado de las playas es Lençóis Maranhenses una zona muy difícil de alcanzar pero que al hacerlo promete una belleza increíble como recompensa, un paisaje único en un entorno remoto. Se encuentra en una zona de desierto que durante la estación húmeda inunda sus dunas creando más de 9.000 impresionantes lagunas de agua cristalina de un gran tamaño que reflejan el color del cielo contrastando con el amarillo de las dunas de arena a su alrededor, el paisaje se repite en todas las direcciones, parece un lugar salido de un relato fantástico.

En cuanto a la vida salvaje y la belleza natural, pocos lugares son remotamente comparables con Fernando de Noronha, donde la playa paradisíaca de aguas cristalinas se encuentra con un impresionante acantilado. En esta zona pueden verse tortugas, peces de colores y sus habitantes se interesan por la preservación del medio ambiente. Para conocer Brasil en vacaciones, no hay otro lugar como este. El archipiélago cercano está formado por 21 islas de las cuales solo una de ellas está habitada porque el resto se reserva para la vida animal, toda la zona fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Esperamos que puedan conocer alguno de estos paradisíacos lugares en persona.

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